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bbb

Si existe el vértigo a la muerte,  De un amor, el único probable, eso fue anoche en un cine.  Cómo puede morir así,  Y un amor en el abismo aumentar su intensidad?  Agónicas las palabras que en mi corazón clavan sus dagas No por ellas Sino la herida, la sangre que al caer habla de madres Y de torrentes de agonía Darte la mano y sentirla muerta Y saber sin embargo que allí donde murió una flor otra florece Acaso esperando uno o dos años mientras transcurre la película  Solo pretendo llegar a ver el fin  Que por fin se acabe Y ver la muerte El llanto  Y en cada imagen verlo a el   A quien mas amo y a todo aquel que tengo al lado, inexistente, inhumano La presencia es una efímera sensación de vértigo Sentir el vértigo al caer la noche  Sobrevolar la muerte ajena y la propia  En el mismo fatal vacio donde no es posible la palabra Decir algo  Un grito  Que se que no oirás Estrello mi alma en el dolor de esas ultimas palabras Qu...

wharever

 pensando en el consumo de artículos que podríamos ubicar en la categoría de artículos u objetos que extienden al individuo más allá de su espacio primordial (el cuerpo), y considerando el alimento y la bebida como artículos que aunque engordaran o emborracharan no me posibilitan otra cosa que placeres momentáneos o sobrevivir, finalmente, llamaríamos consumo de extensiones a todo aquello que posibilita las imposibles posibilidades de ser más allá del cuerpo y la palabra, es decir, todo aquello que estructura en cierta manera una forma de realidad que va más allá de la mera percepción y se constituye como una realidad sui generis que por sí misma entretiene y hace que las masas la perciban, es decir, una realidad babilónica que tiene vida propia, a pesar de lo que quisieramos políticamente creer. Esto es clave para entender el análisis posterior. Luego, si el consumo está mediando entre el ser del individuo y su posibilidad de extensión, con todo lo suprarreal que esto implica, aun...

vertical

 viste por la ventana todo ese aire invisible? así pues es lo que hay en él hacia tí la misma eterna barrera del mar hacia los hombres y hacia los peces. una gran plataforma metálica que se ve revuelta y blanda lánzate a toda la velocidad que puedas y verás lo dura que es y como explotas tú en vez de él. yo sé que quieres hacerlo y hazlo ya lo hiciste mil veces devuelvete y hazlo sabrás que hay lagos, mares piscinas pozas y vasos todos con distinta pero la misma agua todo depende de si eres mosca avión o ballena las distancias son parecidas a las moléculas. tírate de nuevo y sabrás qué es el amor un intervalo entre dos ideas que terminan siempre en el negativo en el revés del molde avísales cuando lo hagas de nuevo sea cual sea la distancia y posición vertical horizontal redonda plana al revés circunscripta y sabrás que te ven todos los ojos del mundo y de la sociedad que ya no eres nada de libre

señorita no llore

 por favor mírame -le dijo. a ella le molestaba el cuello y sentía que adentro del cuerpo se le quebraba algo en lo profundo. mírame, repitió él, seguramente pensando en que ya era tarde y que había que terminar esto de una vez. no quiero mirarte, para qué. me voy. él sintió una leve desesperación y tomándola con fuerza la atrajo hacia sí abrazándola con cariño. no te vayas así por favor, no es bueno. ese comentario la tranquilizó pero a la vez le dio la sensación de que alguien que miraba la situación desde un angulo superior, y ese alguien era él, que le pareció ser un militar consolando a la madre de un asesinado. y ella se dejó abrazar, aprovechando lo que sería el último abrazo. qué angustia se siente a veces de improviso, cuando no se espera un adiós después de un simple café, inundando el cuerpo y el alma con una profunda náusea. me siento mal.....dijo como pidiendo piedad a un destino que ya estaba decidido . sintió ganas de que las cosas se acabaran de inmediato, de avalan...

eva

 hay días en que se trata de sobrevolar el pavimento para no tener la sensación de aterrizaje forzoso a la molesta realidad del abandono. Un café rápido bien cargado en la mañana, una ducbha hirviendo, música, cigarros y una ardiente ciudad lujuriosa en deseo de contribuir con la necesidad de evasión. Esos días te hablan y puedes decir que sí a cualquier cosa, incluso darle la oportunidad al "amor" ya ceptar todo tipo de invitaciones a juntas y eventos y tener toda la disposición de ser el payaso animador, todo con tal de deshacerte un rato de la sensación de humanidad que aqueja. La sensación es la de transformarse en una máquina que produce y produce acción y tú no eres más tú sino una producción industrial de tí mismo desaforada. El riesgo es que no hay un umbral de producción y avance preciso, y el derroche de existencia puede empezar a tener un efecto gaseóso y comenzar a elevarte y elevarte cada vez más hasta lograr que sobrevueles incluso la ilusión de realidad y segui...

desde fuera

 Las primeras tres horas del día fueron dolorosas. El mal trago de la noche anterior le había iniciado de nuevo esa nauseabunda tristeza que a otras veces le había venido en su vida. De qué servía en esos momentos estar rodeado de mar y desiertos. ¿Qué se hizo mal aquí? Ante esos quiebres amorosos no queda ninguna otra opción que la resignación. Para todo lo demás, la lucha, la paciencia, la movilización. Y él sabía de luchas y de injusticias sociales, pero conmigo podía ser el peor de los fascistas y torturar el pobre amor que teníamos hasta hacerlo estallar de muerte. Para otras cosas era artista, sutil, perfecto. Vivía rodeado de cócteles y exposiciones, "el arte es política" solía decirme antes de partir a hacer lobby en algún bar donde había algún director de museo o un contacto importante. Conmigo podía ser descuidado y botar toda su basura como si fuera yo un basural municipal. ¿Dónde quedaba el arte sutil por medio del cual se comunicaba con los demás? Qué mal trago. ...

y pinta

 No conozco su casa pero la puedo imaginar gigantescas ventanas desde las que se puede ver todo lo que pasa como en las pantallas de cine ella, luminosa, preparando la mesa él arriba pintando un pájaro con carboncillo y lápiz azul ella contenta con las manos en la espuma sintiendo que lava la vida y que renacerá en media hora el amor. Él pensando en mí como en la mosca que molesta su vida de mezcenazgo se le aparece una imagen torturadora: soy yo y un beso tibio de pobreza es la tierra sembrada allá afuera versus el vino blanco y las velas que lo esperan en la mesa. ¿Cómo decirle que soy el pájaro de rallas azules que está dibujando? ¿Sabrá que lo miro, sabrá que lo quiero? Baja corriendo las escaleras como un niño feliz que vuelve a la realidad ajena después de jugar y la besa desde acá afuera parece ser el pago por la cena. Seguramente la quiere aunque sea una actuación pero el grito de su conciencia está con nosotros acá afuera bajo estas mil estrellas que fueron testigo de otra...